Qué es la TIR y cómo se calcula
La TIR (tasa interna de rentabilidad) es, según la CNMV, el tipo que iguala el valor inicial de una inversión con el de sus flujos futuros. Es el tipo al que se descuentan los cobros y pagos previstos para que el valor actual neto sea cero. Indica la rentabilidad de la inversión, sin garantizarla.

Qué mide
La TIR resume en un solo porcentaje anual todos los flujos de una inversión: lo que se paga al principio y lo que se cobra después, en las fechas previstas. La CNMV la define como el tipo de interés al que resulta indiferente disponer del capital hoy o diferir su disponibilidad hasta las fechas de cobro previstas.
Cómo se interpreta
Cuanto más alta es la TIR, mayor es la rentabilidad que resulta de unos flujos dados. Para una inversión sin cobros intermedios, equivale al tipo anual compuesto que convierte el desembolso inicial en el importe final. Por eso se relaciona con el interés compuesto.
TIR y TAE
Son conceptos distintos con un planteamiento de cálculo parecido. La Orden EHA/2899/2011 define la TAE en su anexo V mediante una ecuación que iguala la suma de los valores actualizados de las disposiciones de crédito con la de los reembolsos y pagos de gastos. La TAE es una medida regulada para productos bancarios, con las reglas y los gastos que fija la norma. La TIR es el concepto general de rentabilidad de una inversión que usa la CNMV.
Dónde se usa
Se emplea con frecuencia en la renta fija. La guía de renta fija de la CNMV la describe como la única tasa de descuento que iguala el precio de un bono con la corriente de pagos que genera, útil para comparar distintos productos. Cuando suben los tipos de las nuevas emisiones, bajan los precios de las ya existentes: son los movimientos de la TIR los que ajustan el precio.
La CNMV recoge también que, al comparar bonos de distinto vencimiento mediante sus TIR, el método tiene un inconveniente: no considera el riesgo de reinversión y asume que todos los flujos se reinvertirían a la misma TIR.
Limitaciones
- Depende de que los cobros previstos se produzcan en las fechas y los importes supuestos. En renta variable o en fondos los cobros futuros no se conocen.
- Es un único porcentaje: no mide el riesgo de la inversión.
- Rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.
Ejemplo de TIR
Ejemplo hipotético, no previsión: se pagan 1.000 € hoy y se cobran 1.100 € dentro de dos años, sin cobros intermedios. La TIR es la i que cumple 1.000 = 1.100 / (1 + i)², es decir, i = √1,1 − 1 = 0,0488, un 4,88 % anual.
Cómo se calcula: TIR
La TIR es la tasa i que hace cero el valor actual neto: 0 = −C0 + C1/(1 + i) + C2/(1 + i)² + … + Cn/(1 + i)ⁿ, donde C0 es el pago inicial y C1…Cn son los cobros de cada periodo. Con más de un cobro no hay despeje directo y se calcula por aproximaciones sucesivas, con una hoja de cálculo o una calculadora financiera.
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Preguntas frecuentes
¿Se conoce la TIR de un bono antes de comprarlo?
Depende. La guía de renta fija de la CNMV explica que en los valores a tipo fijo la rentabilidad se puede calcular exactamente siempre que se compren en la emisión y se mantengan hasta el vencimiento. En los de tipo variable, o si se vende antes o se compra en el mercado secundario, el cálculo inicial es una estimación.
Fuentes
- Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV): Glosario financiero (letra T, «Tasa interna de rentabilidad, TIR»). Consultado el .
- Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV): Glosario financiero (letra C, «Curva de rendimientos»). Consultado el .
- Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV): Guía «Los productos de renta fija. Qué debe saber de…». Consultado el .
- Boletín Oficial del Estado: Orden EHA/2899/2011, de 28 de octubre, de transparencia y protección del cliente de servicios bancarios (anexo V, cálculo de la TAE). Consultado el .